Hace mucho que no me había dedicado a escribir, creo que ha pasado demasiado tiempo, demasiadas cosas en mi vida las cuales me marcan día a día, no se si es un periodo, no se si será toda mi vida de esta forma, lo cierto es que es muy raro lo que estoy viviendo desde hace un tiempo.
Estoy cansada de todo, estoy cansada de nada… en fin… así es la vida y como dijo Forest Gump, mejor dicho la señora Gump, la vida es como una caja de bombones, tu nunca sabes lo que vendrá... creo que ese será mi lema...
Una caja de bombones jajaja... grande filosofía.
Es raro, bueno la verdad no lo es, pero creo que extraño, siento que necesito comunicarme con alguien.... Ahora que lo pienso estoy pasando por un momento de hastío y de decepción. De esta manera, me voy a aventurar a decir, no sé si será generacional o que, pero creo que a muchos nos pasa que somos muy sensibles. Particularmente sensible, por ejemplo, al sufrimiento de los otros (de las personas y también de los animales).
Bueno, mejor me aventuro hablar de mi misma… soy una persona muy idealista (lo cual, ojo, no es en ningún caso algo malo) Esta sensibilidad me hace reaccionar y levantar la voz -por ejemplo- en defensa de los sufrientes, los maltratados, los abusados, porque tampoco tolero la injusticia.
Creo que espero de la gente bastante más de lo que las personas habitualmente dan en términos de los compromisos con sus convicciones y los principios que profesan y eso me lleva a decepcionarme en algunos momentos.
Creo que cerca, o quizás de todos lo que me rodean hay personas que pudiera ser que me están haciendo sentir un poco decepcionada (razón por la cual me siento sola). Decepcionada por actitudes que - posiblemente - percibo como inconsecuencia respecto de la actitud de ellos frente a sus ideales.
Quizás, la gente cambia. Lo que era importante y vital ayer, ya no lo es tanto hoy. La gente que te o me rodea, o nos rodea, cambia. Va dejando poco a poco sus ideales, sus convicciones. Ya no lucha por lo que creía importante, vital.
Muchos jóvenes -por ejemplo cansados de una vida estudiantil casi siempre cargada de privación material- comienzan a pensar en el momento en que van a empezar a trabajar, a ganar un poco de plata, a comprarse tal vez un auto, una casa y asumir una rutina de vida de adulto.
Yo, en cambio, soy, o mejor dicho creo ser, una persona de convicciones férreas. Me resisto a abandonar mis ideales (lo cual sería una traición hacia mi propia persona porque soy muy íntegra) jajajajaj mejor me las doy de íntegra… siento que la gente que te rodea está cambiando y se aleja… me comienzo a sentir sola y tal vez frustrada, porque se trata personas que para mi son importantes.
Tal vez, también me estoy dando cuenta que el mundo (y la sociedad que lo habita) están tan degradados material como moralmente que las cosas por las que luchan parece ser que nunca cambiarán… y lo que ayer, con la fuerza de tu juventud y le belleza de tu corazón creías que tu generación lo podía transformar, parece hoy ser una utopía. Una utopía no porque se trate de un sueño verdaderamente imposible, sino más bien porque crees que en verdad se trata de cosas realizables, alcanzables, pero a las cuales las personas renuncian fácilmente al no ver una transformación inmediata.
Así, descubres un día que ahora estás luchando sola.
Tal vez me equivoco. No lo se. Lo importante que estoy conmigo misma y que puedo contar conmigo jajaja misma…
Lunes, Noviembre 07, 2005 Noviembre 07, 2005
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